En este estudio · 25 secciones

Cuando se busca a Dios demasiado tarde

Idea central

“Las cosas que se deben hacer hoy quizás no se puedan hacer mañana.”

Rompehielo

¿Qué consecuencia has tenido cuando llegaste tarde a una cita, un evento o algún lugar?

Introducción

Uno de los errores más graves que una persona puede cometer es dejar para después aquellas cosas que debe hacer en el momento presente.

Muchos lamentan no haber estudiado, no haber escuchado el consejo de alguien o no haber tomado una decisión cuando tuvieron la oportunidad.

Con frecuencia pensamos que siempre habrá otra oportunidad, otro día o un momento más conveniente. Pero la realidad es que no todas las oportunidades permanecen para siempre.

“Las cosas que se deben hacer hoy quizás no se puedan hacer mañana.”

Repitamos esta frase tres veces.

Por eso, consideremos algunas cosas que no debemos permitir que el tiempo nos haga perder.

1. Huir del peligro cuando ya es muy tarde

Un caso que ilustra este error lo encontramos en Éxodo 14:23-28, cuando los egipcios se encontraron en medio del Mar Rojo.

Los egipcios avanzaron detrás del pueblo de Israel pensando que todavía tenían el control de la situación. Sin embargo, llegó un momento en que ya no pudieron escapar de las consecuencias de sus decisiones.

Algo parecido sucede con muchas personas que descuidan diferentes áreas de su vida.

A muchas se les advierte acerca de los peligros de:

  • Las drogas.
  • El alcohol.
  • La adicción al tabaco.
  • La prostitución.
  • Las malas amistades.
  • El descuido del matrimonio.
  • El abandono de la vida espiritual.

Al principio quizá parece que no está sucediendo nada grave. La persona piensa que puede detenerse cuando quiera.

Pero llega un momento en que las consecuencias aparecen y entonces quiere huir del peligro.

El problema es que, algunas veces, ya es demasiado tarde.

Por eso debemos prestar atención a las advertencias mientras todavía tenemos la oportunidad de cambiar.

2. Querer servir en algo útil cuando ya es muy tarde

Hay muchas personas que son indiferentes al servicio de Dios mientras tienen la oportunidad de servir.

Tienen capacidades, talentos y oportunidades, pero deciden no utilizarlos.

Algunas personas:

  • Pueden servir a Dios, pero no lo hacen.
  • Tienen talentos, pero no los usan.
  • Tienen tiempo, pero no lo aprovechan.
  • Tienen oportunidades, pero las dejan pasar.

Dios nos permite tener diferentes dones y capacidades para ponerlos a su servicio.

No debemos esperar hasta perder una oportunidad para descubrir cuánto valor tenía.

“Lo que puedes hacer para Dios hoy, no lo dejes para mañana.”

Lo triste será que cuando finalmente deseen hacerlo, quizá ya no tengan la misma oportunidad.

3. Querer reflexionar cuando ya es muy tarde

Muchas personas únicamente se detienen a pensar seriamente en las cosas cuando ya están en medio del problema.

Mientras todo marcha bien, no reflexionan.

Pero cuando llegan las consecuencias, entonces comienzan a preguntarse:

“¿Por qué hice esto?”

“¿Por qué no escuché?”

“¿Por qué no aproveché aquella oportunidad?”

La Biblia nos presenta varios ejemplos.

Esaú: cuando valoró la bendición demasiado tarde

Esaú vendió su primogenitura por un plato de lentejas.

Leamos Génesis 25:32

Abrir pasaje

“He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?”

En ese momento, Esaú no valoró lo que tenía.

Pensó solamente en la necesidad inmediata y despreció algo que tenía un valor mucho mayor.

Más adelante, cuando quiso recuperar la bendición, ya era demasiado tarde.

Leamos Hebreos 12:17

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“Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.”

Esaú primero no valoró la bendición que tenía.

Cuando finalmente reflexionó sobre lo sucedido, ya era demasiado tarde.

Una pregunta para nosotros

¿Estamos valorando hoy las bendiciones y oportunidades que Dios nos ha dado?

Saúl: buscar a Dios demasiado tarde

Otro ejemplo es el rey Saúl.

Leamos 1 Samuel 28:6

Abrir pasaje

“Y consultó a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.”

Saúl había sido rechazado por Dios a causa de su desobediencia.

Ahora lo buscaba incansablemente, pero se encontraba en una situación que él mismo había provocado.

Había tenido oportunidades para obedecer.

Había recibido instrucciones.

Había escuchado la voz de Dios.

Pero no obedeció cuando debía hacerlo.

Ahora buscaba a Dios, pero era demasiado tarde.

Este ejemplo nos enseña que no debemos esperar hasta encontrarnos en una crisis para comenzar a buscar a Dios.

Debemos buscarlo mientras tenemos la oportunidad.

El hombre necio: endurecer el corazón

Leamos Proverbios 1:24-30

Abrir pasaje

El libro de Proverbios hace referencia a personas que rechazaron repetidamente la sabiduría y endurecieron su corazón.

Dios les advierte que llegará el día en que lo buscarán, pero no habrá respuesta para ellos.

Esto nos muestra una verdad muy seria:

“No debemos rechazar continuamente el llamado de Dios pensando que siempre tendremos otra oportunidad.”

Cada vez que Dios habla a nuestro corazón, debemos escuchar.

4. Querer la salvación cuando ya es muy tarde

Este es uno de los errores más graves que una persona puede cometer.

Podemos perder muchas cosas en la vida y, aunque sean dolorosas, algunas pueden recuperarse.

Pero la oportunidad de responder al llamado de Dios no debe ser tomada a la ligera.

La Biblia presenta varios ejemplos que nos hacen reflexionar.

El rico

Lucas 16:23

“Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.”

El rico tuvo su oportunidad durante su vida.

Pero cuando llegó al lugar de tormento, comprendió demasiado tarde la importancia de lo que había perdido.

Mientras estuvo en la tierra tuvo oportunidad. Después, ya no.

Las cinco vírgenes insensatas

En Mateo 25 encontramos la parábola de las diez vírgenes.

Cinco fueron prudentes y estuvieron preparadas.

Las otras cinco fueron insensatas y no se prepararon a tiempo.

Cuando llegó el esposo, la puerta se cerró.

Ellas entonces dijeron:

“¡Señor, señor, ábrenos!”
— Mateo 25:11

Pero la respuesta fue:

“De cierto os digo que no os conozco.”
— Mateo 25:12

Ellas quisieron estar preparadas cuando ya había pasado el momento de prepararse.

No debemos esperar hasta que la puerta esté cerrada.

La esposa del Cantar de los Cantares

En Cantares 5 encontramos otro cuadro que nos invita a reflexionar.

El esposo llegó y dijo:

“Ábreme...”
— Cantares 5:2

Pero ella no abrió inmediatamente.

Después, cuando finalmente decidió buscarlo, él ya se había ido.

Cantares 5:6

“Abrí yo a mi amado; pero mi amado se había ido, había ya pasado...”

Ella comenzó a buscarlo, pero la oportunidad que tuvo anteriormente ya había pasado.

Hay momentos en los que debemos responder cuando se nos presenta la oportunidad.

La puerta angosta

Jesús mismo hizo una advertencia muy seria.

Lucas 13:24-26

“Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.”

Y continúa diciendo:

“Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.”

Estas palabras nos recuerdan que no debemos dejar para mañana nuestra decisión de buscar a Dios.

¿Por qué esperar?

A veces decimos:

“Después buscaré a Dios.”

“Cuando tenga más tiempo, comenzaré a servir.”

“Cuando arregle mi vida, me acercaré a Dios.”

“Más adelante cambiaré.”

Pero no sabemos qué traerá el día de mañana.

Por eso, el llamado de Dios no es para algún día.

El llamado de Dios es para HOY.

Conclusión

La Palabra de Dios nos presenta claramente la importancia de tomar una decisión mientras todavía tenemos la oportunidad.

1. Escoge hoy a quién servirás

“...escogeos hoy a quién sirváis...”
— Josué 24:15

2. Hoy es el día de salvación

“He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”
— 2 Corintios 6:2

3. Hoy debemos escuchar la voz de Dios

“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones...”
— Hebreos 3:15

Observemos nuevamente esa palabra:

HOY

No mañana.

No algún día.

No cuando tengamos tiempo.

Hoy.

Una pregunta para cerrar

¿Estás obedeciendo el llamado de Dios para tu vida hoy?

Quizás mañana todavía tengamos una oportunidad.

Pero también es posible que no.

¡Mañana puede ser demasiado tarde!

Por eso:

“BÚSCALE HOY.”

Preguntas para reflexionar y compartir

¿Por qué mucha gente deja para mañana las cosas que debe hacer hoy?

Respuestas posibles:

  • No consideran las consecuencias que tendrán por dejar las cosas para después.
  • Les falta organización y disciplina.
  • Piensan que siempre tendrán otra oportunidad.
  • No reconocen el valor de lo que tienen en el presente.

¿Qué beneficios se pierden cuando se busca a Dios demasiado tarde?

Respuestas posibles:

  • La salvación.
  • La protección de Dios.
  • La paz.
  • La felicidad.
  • Las bendiciones de Dios.
  • La oportunidad de servirle.

¿Qué podemos hacer con alguien que no comprende la importancia de buscar a Dios?

Respuestas posibles:

  • Orar por esa persona.
  • Hablarle del amor de Dios y de su misericordia.
  • Hablarle de las bendiciones que se está perdiendo, tanto en la tierra como en el cielo.
  • Advertirle acerca del peligro de esperar demasiado.
  • Mostrarle, por medio de la Palabra de Dios, ejemplos de personas que despertaron demasiado tarde.
  • Recordarle que hoy es el día para acercarse a Dios.

Canto: “BÚSCALE”

Si Jesús viniera hoy,
¿qué cuentas le irías a dar?

Si viniera hoy por su pueblo
y tú preparado no estás.

Si sigues viviendo así,
ajeno a su voluntad,
tu llorar va a ser en vano
si Él viene y tú listo no estás.

**Búscale, búscale ahora que hay tiempo,

no desperdicies tu tiempo,
que mañana tarde será.**

**Búscale, te aseguro que te irá muy bien.

Si le buscas hoy cuenta te darás
de que se vive más seguro con Él.**

Dime qué es lo que te detiene
para entregar tu vida a Él.

Lo que sea, Él lo entiende,
porque Él vino y fue humano también.

Reflexiona esta semana

Para llevar

  • No esperes a perder algo para descubrir su valor.
  • No esperes una crisis para buscar a Dios.
  • No esperes a tenerlo todo resuelto para acercarte a Él.

Una pregunta para cerrar

¿Qué decisión concreta puedes tomar hoy para responder a lo que Dios te mostró?

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HM

Acerca del autor

Henry Méndez

Creador de Equipados, un espacio editorial para compartir ideas que ayuden a conocer, crecer y servir con la mirada puesta en el Reino de Dios.

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